¿Qué es El Escalón?


Aquella discoteca era una mierda. Estaba llena de pijos y la música abarcaba desde Will Smith hasta maquinorra, con un amplio espectro de horrores entre medio. Pero mi colega y yo íbamos siempre porque vendían unos tubos de tequila horrible por 150 pesetas que suponían todo un reto a la hora de bebérselos y no vomitar.

Era 1997, las Spice Girls dominaban las ondas, acababa de descubrir a Stormwitch, las noches duraban 30 horas y las resacas no me provocaban autocompasión. Mi colega y yo estábamos en una banda y, aunque teníamos una imagen escénica un tanto pobre, nos creíamos los gurús de la noche zaragozana. Tanto así que una de esas noches, tras haber ingerido varios de esos tequilas infames, caminábamos sin rumbo por la enorme discoteca, posiblemente hacia la barra. En ese momento, algo extraño ocurrió en mi mente pero me pareció ver un escalón en mi camino, en mitad del bar. Entonces me pareció lo más lógico del mundo, pero cuando me dispuse a subir por él, resultó que efectivamente no había absolutamente nada, y me estozolé contra el suelo lleno de birra seca, birra húmeda y cristales mediante una caída relativamente graciosa si se ve desde fuera. Miré a mi derecha y mi colega también se había caído, a la vez que yo. Tenía una mueca confusa mientras me miraba sentado en el suelo plagado de sustancias variadas, igual que yo. Hasta que por fin un negro con elegantes pantalones de pinzas nos ayudó a levantarnos, tras preguntarnos si estábamos bien. Le contamos que habíamos visto un escalón en medio del bar, no pareció interesarle demasiado, no pareció importarnos en demasía y reanudamos nuestra noche de 30 horas.

Resumiendo, mientras los demás cuentan la anécdota de aquella vez que se metieron una raya desde el culo de una sueca que conocieron en Ibiza y fue «la ostia, tío», yo me veo obligado a contar la historia intrascendente y carente de gracia de cuando un amigo y yo vimos a la vez un escalón que realmente no estaba ahí. Ese es el espíritu de El Escalón Imaginario.

El Escalón ha sido muchas cosas desde aquel invernal pero cálido sábado de 1997, la última de ellas un programa de radio, que fue el motivo por el que esta web llegó a existir. Desde que el programa de radio ha cambiado tanto de nombre como de ubicación, El Escalón Imaginario vuelve a ser lo que era, un escalón desde el cual puedes viajar a 1997, o incluso a años más anteriores todavía, pero que si lo intentas subir puede que aparezcas de culo en el suelo del presente, lleno de birra seca, birra húmeda y cristales.

micki

Comenta algo

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *